miércoles, 24 de febrero de 2021

Romero de campo

 


     Esta es una especie endémica de los páramos de Amazonas, crece hasta una altura de 70 cm, de hojas enteras y opuestas, de tallo grisáceo; flores acampanadas, de color ligeramente rojo; conocido por los campesinos como "Romero de monte", por sus características pertenece a la familia de las "Laminaceae", y como tal es aromática, consumido como infusión, para curar los resfríos, catarros, heridas y contra los parásitos. Por sus cualidades, debe contener aceites esenciales como el timol, anetol, borneol, carvacrol y cineol, y algunos ácidos: oleico, nicótico y romarínico. Es muy resistente a las sequias, protegiendo a los suelos, manteniendo la humedad. Vista tomada a inmediaciones del pueblo de María - Luya.

     Característica de la flor del "Romero de monte", de forma acampanada, parecida al de la salvia, de color rojiza y muy perseguida por los picaflores. Por sus características posiblemente pertenezca al género "Thymus", no encontrándose registro de esta especie, que es endémica de nuestro departamento y sería digno promover su estudio, para su consumo e industrialización. Especie localizada a los 6°25'26.45''S 77°55'28'40''O y a una altitud de 2988 msnm, a inmediaciones de la localidad de María - Luya - Amazonas

viernes, 19 de febrero de 2021

Pájaro negro de las noches negras



 Golpea sus alas contra el viento hiriente,

 vuela sin brújula, sin destino y lleva prisa,

el viento arrastra sus plumas negras,

que se eclipsan en la inmensidad de la noche.

 

Sus alas de hielo marcaron la rayada ventana,

la habitación vacía, el silencio perturba,

ausencia en la oquedad de mis oídos,

desde allí el campo apócrifo se ve plomizo.

 

Trompetas angulosas alegran los batientes ramajes

cubiertos de otros, distintos pájaros negros,

de los que no puedo congeniar, ni ser confuso,

ni armonizar canturreos, delirios, ni orgasmos.

 

Mi vuelo va más allá de la inmensidad de la noche,

más allá de la ausencia del gorrión peregrino,

hacia el alero convulso, asilado y prohibido,

el vuelo se encadena, junto a la noche.

 

Distante, inestable y abatido el tejado que deje ayer

cubre una borrosa ventana, de extraña luz en su entraña,

ajeno el pájaro negro, y ajeno su vuelo,

 dueño de su plumaje negro y de su noche oscura,

 

Pájaro negro, sin rama, sin nido, sin baranda, ni alero

la noche te viste, es distante o fortuita la mañana.


 

Pueblo de flores amarillas (Cuento)

 


 Nántu, una niña awajún, caminando por la ribera del río encontró una revista de colores, que se varó a sus pies. Lejos pasaban las lanchas llenos de turistas, que iban a visitar aldeas mayores, menos a la suya. Vivía junto a su madre, su hermano menor y el apách, su abuelo. En la revista, vio la imagen de una casa hermosa, de esas que hay en las ciudades grandes, con un portal lleno de flores, no como su aák de cañas, aislada y desprotegida. Como esas flores no habitaban en su campo, soñó con plantar un jardín junto a su aák, un regalo para su triste madre viuda.

 Una tarde cuando paseaba por debajo de un despeñadero, en lo alto de la roca vio que se asomaba un ramaje lleno de flores amarillas, que llamó mucho su atención. Se propuso escalar, para trasplantar esas flores junto a su vivienda. Hizo muchos intentos, fracasó, el risco se presentaba difícil de abordarlo. Los niños de su aldea, se burlaban de su osadía, ni ellos mismos podían escalarlo, por más deseos de ayudarla. Uno de sus amigos, le aconsejó que desistiera de su intento,…..le dijo, esas flores se convertirán en semilla, y tras ellas vendrán los pájaros, se comerán las semillas, y esto sucederá estación tras estación, hasta que la planta perezca, …..y así también se irá tu sueño.

 Nántu, reaccionó ante las frases del amigo. Si vienen los pájaros a comerse las semillas, pues no se llevarán todas, algunas se escaparan y caerán, pero estas no brotarán en la roca dura. Fue al bosque y acarreó mucho musgo, para colocarlo al pie de la rocosa pared. Y así fue……Llegaron los pájaros, y las semillas cayeron al tálamo de musgo, la lluvia hizo lo suyo, las semillas brotaron. Luego las trasplantó, en el lecho que preparó frente a su humilde aák. Su sueño se hizo realidad. Vio feliz a su madre. Y lo mismo hicieron sus vecinos. Su pueblo creció, recibía muchas visitas,…..éste fue bautizado como la aldea “Nántu yagkú”, …..pueblo de flores amarillas.

 Moraleja. Toma todo por bien recibido, tras un mal consejo, florecerá una brillante idea.