viernes, 29 de octubre de 2010

Nuestros páramos:

Los pajonales de Amazonas.

Paja del género calamagrostis
Con ese nombre es conocido, las laderas y montañas, donde crece la paja y muchas otras especies. La presencia de esos pajonales se da en zonas que son conocidazas como jalcas, punas y páramos, existiendo controversias en la comunidad ecológica, a efectos de establecer claras diferencias. Pero si se encuentra variaciones saltantes en lo que se refiere a la biodiversidad.





Bejaria aestuans (Ericaceae) "Shapra"

En Amazonas tenemos sectores, que muy erróneamente son considerados como jalcas, pues estas difieren de la jalca andina o puna, por el clima y especialmente por su biodiversidad. Amazonas cuenta con una gran área geográfica de estos pajonales, que conforma su zona andina. La mayor extensión de páramo comprende desde Venezuela hasta el norte del Perú; y Colombia tiene la mayor área de estos ecosistemas.


Bejaria infundibula (Ericacea)
El ecosistema páramo es el gran motor para el desarrollo socio-económico, por ser esta una fuente generadora de agua. Debido a las condiciones climáticas especiales, sus suelos volcánicos poco profundos y porosos con alto contenido de materia orgánica, en especial de carbono, tienen una capacidad de retención de agua muy alta (80-90 %), fuente vital para nuestras cuencas hidrográficas.


Tibouchina (Melastomataceae)

A pesar de la compleja geología y topografía, los suelos del páramo son relativamente homogéneos. El tipo de suelo y las propiedades son principalmente determinadas por dos factores: el clima, y la existencia de una capa homogénea de cenizas de erupciones volcánicas del cuaternario. El clima frío y húmedo, y la baja presión atmosférica favorecen la acumulación de materia orgánica en el suelo.


"Chiqca morada"
 
Estos ecosistemas son de vital importancia, deben ser protegidos, imponiéndose un reto de manera conjunta entre autoridades y comunidades para defender a estos sensibles ecosistemas, que serán los que doten de agua a las ciudades en el futuro. Debiéndose adoptarse programas para defender y vigilar estos ecosistemas (pajonales) acumuladores de agua; incorporar nuevas zonas a las ya protegidas. El agua en Amazonas, se desplaza en sus páramos (pajonales) de sus laderas y montañas, requiere de urgentes estrategias, esta agua no se puede perder, tienen un flujo sostenido, por la gran diversidad florística, en especial la paja y otros pequeños arbustos, que dan al suelo el efecto esponja, que gota a gota van formando riachuelos, hasta bajar a los ríos, formando así el ramal hídrico. Hoy considerado como la fábrica de agua más grande del Perú. Esta función creadora de agua está amenazada por el incremento de la actividad humana durante los últimos años. Dándole mayor uso para el pastoreo de ganado, la agricultura, la quema y las plantaciones de árboles ajenos (como el pino y el eucalipto) a un eco sistema, que lo agrede de manera cruenta, revierten el sistema. Pero la mayor amenaza es la contaminación ambiental, que origina el calentamiento global.


Romero silvestre

Los pajonales en nuestro departamento, tienen una característica, muy especial, por tener una diversidad florística: La más abundante es la paja del género calamagrostis; las de la familia de las astereceas, en esta hacen menor presencia los frailejones, en comparación con los páramos colombianos, donde abundan. Muchas otras especies utilizadas en la medicina ancestral, como el caso de la Oreocallis grandiflora (Proteaceas), conocido en la zona como “cucharilla” o “poro poro”; especies que se pueden ser de uso ornamental, como las del género bejaria (Ericaceae): bejaria aestuans (shapra), bejaria infundibula, bejaria resinosa (mupa mupa); otra la perteneciente a la familia de las Melostomataceas, en el género “tibouchina” (una especie similar es muy común en los jardines de Europa), tienes dos especies, al parecer no registradas. Una de las especies que sería de gran importancia en la industrialización: refrescos, potas y mermeladas, es el caso del “culao”, ericácea del genero vaccinum (aún no registrada), a la que pertenece el “arándano” (Vaccinium mirtyllus), del que E.UU (cranberry) y Chile son los mayores productores. Este arbusto abunda a inmediaciones de nuestros bosques primarios, y sería un excelente recurso, su cultivo e industrialización, de paso proteger con este fruto nativo, nuestros páramos. Otras de las especies que son muy comunes en estos ecosistemas, son la conocidas como "tayango", "chamana", chilca (usado en tintorería) "romero silvestre", "salvias",  "poleo",  estas tres últimas aromáticas, que se pueden industrializar, en especial en la gastronomía y en la elaboración de licores (saborizantes).

Protejamos los páramos: es nuestra fábrica de agua, y Amazonas la tiene en abundancia.

jueves, 21 de octubre de 2010

Camino al valle de Hualla Belén


 
 Vistas fotográficas captadas en el recorrido desde el distrito de Luya, siguiendo la vía carrozable que conduce por los pueblos de Cohechán y Conila, para atravesar luego las montañas de Tila, con una exuberante vegetación desde musgos hasta especies arbóreas; desde cuya cumbre se divisa el llano, por donde discurre un río serpenteante: El Valle de Huaylla Belén. En todo ese recorrido la naturaleza y la adaptación del hombre al medio, nos alecciona la vista con majestuosos paisajes.

lunes, 30 de agosto de 2010

Hasta cuando Gocta

Maltrato al turista y al ecosistema.



La Región Amazonas, se esta convirtiendo desde hace algunos años en un gran atractivo turístico. Por sus majestuosos recursos culturales, arqueológicos y su biodiversidad, etc. En cambio el visitante cuenta con una precaria información. Las autoridades encargadas, cada uno en su rubro, poco o casi nada hacen para mejorar las condiciones para un turismo receptivo. El turista nacional o extranjero, tiene como punto de partida, la ciudad capital, Chachapoyas. Los servicios hoteleros, son pobres, por no decir algunos pésimos, no cuentan con la infratextura adecuada, no facilitan al visitante de la información necesaria, como las conexiones para el traslado. Las empresas que realizan el transporte, algunas de ellas instaladas en las inmediaciones de la Plaza Mayor, son informales; lucran con el servicio, a vista y paciencia de las autoridades, evaden impuestos, al no emitir comprobantes de pago. Situación que también se observa en los diferentes restaurantes y locales comerciales.



Acá, algunas apreciaciones de mi visita a la maravillosa catarata de Gocta: Ocho de la mañana se parte de Chachapoyas, en una “cómoda” camioneta, porsupuesto sin botiquín para primeros auxilios y con unos improvisados plásticos, para resguardarse en caso de una inesperada lluvia. En el distrito de San Pablo, el municipio ha instalado una pequeña oficina, atendido por una sola persona encargada del cobro por la visita; mas no presta ninguna información y/o recomendaciones para el itinerario. El guía o acompañante de grupo, es coordinado por la empresa de transporte. Este es un poblador de la zona, que sólo sirve de acompañante y para prestar ayuda en casos fortuitos; pero con el respeto que se merecen, por la labor entusiasta que éstos realizan. El guía debe ser una persona que no solamente conozca el lugar, sino que también tenga la capacidad para mostrarlo, en toda su dimensión: Ecosistema.



La comunidad de San Pablo ha realizado un loable y sacrificado trabajo, al construir un camino de herradura (empedrado). Ahora, sin quitar el mérito a los respetables pobladores, por esta magnífica labor. Pregunto ahora, cuál fue la participación del Gobierno Regional y de las autoridades competentes: Qué se ha previsto para construir este camino, se hizo algún estudio de su utilidad, cuánto costó, para qué tipo de visitante se le construyó, se pensó en los niños y personas de la tercera edad. Pues no se hace proyecciones a futuro, claro, es fácil improvisar, en eso somos competentes. Existe, como ejemplo otros países, en su infraestructura de atención al turista: Argentina y Brasil, cuentan con una magnífica infraestructura de acceso para visitar el Parque de Iguazú; lugar donde se hallan las cataratas del mismo nombre; en la que es prioritario la seguridad del visitante y del complejo, con señalizaciones en todo su recorrido, puestos de auxilio, medios adecuados para el trasporte de niños y de personas de la tercera edad y recolectores de desperdicios orgánicos e inorgánicos.



En todo el camino de acceso a la catarata de Gocta, no existen señalizaciones, que alerten por ejemplo zonas de peligro (acantilados): pisar con seguridad, tener precaución con algunas rocas que aunque sean de gran tamaño pueden estar sueltas y ocasionar accidentes; no pararse cerca de un voladero buscando una buena ubicación para una fotografía. Al final del camino, hay un pequeño tramo, en la que el visitante se desplaza con el riesgo de precipitarse al vacío, las personas mesuradas no se atreverían a franquearlo. Porqué no se construyó un puente escalonado que conduzca hasta la misma base de la cascada; en ves de improvisar con unas escaleras que conducen a un terreno fangoso (por la misma humedad), que más pueden llevar a un mal destino; y en caso de accidente, por más leve que resulte, la atención no sería del todo inmediata, por las características del suelo las consecuencias podrían ser graves. Los pobladores de la zona manifiestan que el proyecto quedó inconcluso, por falta de presupuesto. Será verdad eso?,. Después, no nos resulten con devolución de dinero sobrante; eso es consecuencia de la incapacidad de planificar proyectos y de ejecutarlos.

 

Hay que tener en cuenta que, Gocta, no solamente es la caída de agua; se trata de un verdadero patrimonio ecológico: Cuenta con muchas hectáreas de áreas verdes y bosques primarios, donde se observan especies arbóreas, diversidad de helechos, la planta más antigua del planeta; especies endémicas, como el caso de árboles frutales nativos del género vaccinium (ericácea) y una muy especial del género styloceras (buxaceae), de fruto muy agradable, conocido como naranjillo (styloceras laurifoliun) y en la zona con el nombre de “Tafuco”; esta forma parte de la dieta de nuestra ave emblemática, “el gallito de las rocas” y del mono cola amarilla (oreonax flavicauda), este último declarado en situación crítica. A fin de preservar estas especies, sería recomendable, el cultivo de estos frutos nativos.



El visitante, debe contribuir con el cuidando de la tierra, las plantas y la fauna; desplazándose en grupos y en silencio, no arrojando basura ni maltratando al ecosistema. En el camino a Gocta se observa, que visitantes inescrupulosos, en especial los nacionales, arrojan los envases plásticos (debiendo retornarlos a la ciudad), esto sucede porque se carece de una mínima información, y de algo más importante que se llama “educación”.



El plástico, es un producto muy nocivo para el medio ambiente, el tiempo de su degradación esta estimado en más de 200 años. El problema de los plásticos radica, en que la mayoría de estos son provenientes de materiales sintéticos, obtenidos mediante polimerización o multiplicación artificial de los átomos de carbono en las largas cadenas moleculares de compuestos orgánicos derivados del petróleo y otras sustancias naturales. Contribuyen al efecto invernadero; éste es uno de los principales factores que provocan el calentamiento global de la Tierra, debido a la acumulación de los llamados gases invernadero: CO2, H2O, O3 , CH4 y CFC´s (clorofluorocarbonados, son cada uno de los derivados de los hidrocarburos saturados obtenidos mediante la sustitución de átomos de hidrógeno por átomos de flúor y/o cloro principalmente). La Tierra sólo recibe una pequeña cantidad de la energía emitida por la luz solar; esta no se utiliza directamente, sino en forma de calor, por lo tanto, es necesario que la atmósfera transforme la energía de la radiación solar en energía mecánica del viento. La fuente de calor para la atmósfera es la superficie del suelo calentada por la luz solar, que luego es emitida como radiación infrarroja hacia el espacio. Muchos de los plásticos desechados no desaparecen fácilmente del entorno. Es así, que mientras perduren en el ambiente, absorberán mayor calor y radiación, junto con los gases tóxicos que emiten, irán hacia la atmósfera, causando un grave daño. De esta manera al absorber calor durante su lenta degradación, afectan a los seres vivos, plantas y microorganismos que ayudan a la descomposición de los desechos orgánicos.



¡CUIDANDO NUESTRA MARAVILLOSA GOCTA, TAMBIEN CONTRIBUIREMOS AL CUIDADO DE NUESTRO PLANETA!